Aunque muchos ya casi no nos acordamos, lo cierto es que no hace tantos años los horarios de trabajo y de ocio estaban clarísimamente diferenciados. ¿Os acordáis de la ecuación del triple ocho: un día se divide en ocho horas de trabajo, ocho de ocio y ocho para dormir?.

Con la generalización de Internet, y sobre todo de los dispositivos móviles (smarthphones, tablets) con conexión a la red, la frontera entre trabajo y ocio se ha difuminado puede que de manera excesiva.

Desde cualquier sitio y sea la hora que sea podemos recibir en nuestro móvil desde un Whatsapp de un amigo que nos invita a cenar hasta un e-mail de nuestro jefe que nos pide un informe crucial para… ¡ahora mismo!

Los norteamericanos, siempre tan amantes de cuantificar todo, han realizado un estudio, mediante una encuesta de la consultora Good Technology, que arroja unos datos interesantes y curiosos sobre esta cuestión. Esta es la recopilación de los más llamativos:

– El 80% de los estadounidenses sigue trabajando un promedio de 7 horas semanales desde casa a través de Internet.

– La forma de trabajo desde casa más habitual es a través de la consulta del correo electrónico.

– El 50% chequea sus correo desde la cama, antes de irse a dormir, a través de su smarthphone o tablet.

– Un 69% de encuestados declara que nunca se va a dormir sin haber chequeado antes su e-mail, aunque sean más de la 10 de la noche

Son datos circunscritos a EEUU pero perfectamente extrapolables a la sociedad occidental. La crisis económica no ha hecho más que intensificar estas prácticas que, por otro lado, no parecen tener un efecto demasiado negativo en la vida familiar y de pareja, puesto que sólo un 25% declara haber tenido alguna discusión por el uso de Internet para cuestiones laborales desde la intimidad del hogar (y hasta del dormitorio).