Un emprendedor es alguien que emprende, éso es obvio. Pero con ese perogrullo a dónde quiero llegar es a subrayar la idea que se esconde detrás de la misma palabra y lo que se puede y se ha de hacer para llegar lejos precisamente con la idea, y con la idea de un proyecto profesional: ser el primero en valorar la fuerza de la propia visibilidad.

Emprender significa iniciar, poner en marcha, comenzar a mover. Un proyecto sí, una fórmula, algo probablemente nuevo, más eficiente, mejor, que representa la base y la esencia del negocio.

Como todo lo que es nuevo, de lo que se trata es de crear una identidad, crear una marca, un slogan, un cuerpo formado por contenidos que expliquen la naturaleza, el sentido de lo que se emprende. Hablo de una identidad que dé sentido público a la emprendiduría.

En los tiempos agitados que corren, la baza más útil, económica, y, por extensión, apreciada para los nuevos emprendedores para la mejor visibilidad se encuentra en los social media, en el marketing online viral. Tanto que es una obligación por las mismas maneras en las que el usuario de Internet, el potencial consumidor, ha asumido como fórmula de evaluación de mercaderías y de servicios.

La gente ve lo que hay de lo que se anuncia en Internet, mira en otros países, echa mano de los enlaces que ha guardado con sus intereses y a los que se refiere lo que ofrece el emprendedor. Es más, mira, remira, arriba y abajo, acude a foros, revisa las entradas de la Wikipedia, espera soluciones en 3D para casi tocar el producto y consulta entre sus allegados, en sus redes de contactos de sus social media.

Nunca el producto o el servicio del emprendedor ha estado tan en cuestión, tan a la vista, tan al alcance de un observador global y formado en utilidades y oportunidades de precios como lo está ahora.

Ante ese despliegue del nuevo consumidor en virtual y en red, ¿qué opciones pueden resultar las más útiles para el emprendedor que llega con algo nuevo debajo del brazo y que quiere vender? Pues, aquí van algunas opciones para llegar lejos con el tema de la emprendiduría y en clave low cost como la ofrecen de serie en paquetes de servicios para desarrollo web algunas empresas de comunicación especializadas.:

– Pelos y señales. Dar pelos y señales de lo que se ofrece en las plataformas de los social media. Mostrándose cercano e interactuando con el público que se vincule al perfil atraído por la novedad. Hay que recordar que se trata de plataformas que multiplican los contactos de forma viral.

Social media específicos. Atacar por ahí. Hay redes sociales genéricas, pero otras más específicas que agrupan perfiles, identidades y público bajo intereses comunes. Algo que puede ser extraordinariamente y decididamente útil.

Plataforma virtual con SEO. Crear una plataforma, una web o un blog, para ofrecer experiencias en 3D, audiovisuales, con un buen estilo, en un formato adecuado, y con un buen posicionamiento web, además de abrir puertas a las experiencias sensoriales, a una creatividad para encandilar, también lo será a la buena visibilidad de una emprendiduría a la que se le supone que aún ha de demostrar lo que vale. Por definición.

Proyecto ‘Mi emprendiduría’, visibilidad desde el minuto 1.