La acumulación de datos pesimistas de la economía en general, y muy especialmente para los nuevos emprendedores, las PYMES y los autónomos, ha acabado creando una tela de araña gris y cada vez más tupida, que dificulta enormemente deslumbrar datos y tendencias positivas, así como posibilidades de solución.

Por complicado que parezca, es precisamente en estos duros momentos cuando los responsables de las PYMES y los autónomos debemos sobreponernos, sacando fuerzas de flaquezas y desterrando los términos desánimo, pesimismo, desilusión, desmoralización y similares de nuestro particular diccionario vital. ¡Ha llegado la hora de utilizar un lenguaje diferente!

No queda otra opción que encontrar los aspectos positivos, o cuando menos esperanzadores, y las posibles soluciones para sacar adelante cada empresa o negocio.

Y como todos debemos poner nuestro granito de arena para salir de este bache, esta es una selección de puntos brillantes en el horizonte actual o el corto plazo.

– Si bien la falta de financiación sigue siendo la auténtica espada de Damocles sobre empresas y autónomos, desde el 2009 se observa que, aunque el accesos a la financiación sigue empeorando, lo está haciendo a un ritmo algo menor que en años anteriores.

– Siguiendo con el tema crucial de la financiación, existe la posibilidad de lograr financiación a través de la Empresa Nacional de Innovación (ENISA, www.enisa,es). Se trata de un programa gubernamental a nivel estatal que ofrece una modalidad de financiación muy interesante: los prestamos participativos. El aspecto diferencial de este tipo de préstamo es que el interés a pagar dependerá de la evolución de la actividad de la empresa: beneficio neto, volumen de negocio o cualquier otro elemento. No cabe duda de que se trata de una opción muy interesante para nuevos emprendedores.

– En el mes de Mayo se pone por fin en marcha el Plan Nacional de Pago a Proveedores. Sin lugar a dudas, un auténtico balón de oxígeno para las sufridas empresas y emprendedores, que podrán empezar a cobrar lo adeudado por los organismos y entidades públicas.

– La globalización es en parte responsable de este crisis económica mundial, pero también genera muchas oportunidades: facilidades en las exportaciones, y otras modalidades de internacionalización de las empresas, incluida la producción en el exterior.

– Hoy en día también es muy factible establecer alianzas entre empresas, dividir gastos e, incluso, encontrar la manera de compartir clientes. La fórmula ideal es asociarse sin perder autonomía ni la personalidad propia.

– El auge de Internet, y en especial de las redes sociales, abre un océano de posibilidades para interactuar con los clientes, escucharles, explorar nuevas vías de negocio y crear nuevas necesidades.

Para terminar el artículo un recordatorio: de esta crisis solo se sale con el convencimiento de poder hacerlo, aunando las fuerzas colectivas con el empuje de las iniciativas de carácter individual.