Las barrabasadas ortográficas crecen por doquier y tratar de esquivarlas implica convertirse en conductores de un París-Dakar que discurre entre páginas web, blogs, y redes sociales. Los community managers proliferan y parece que muchos desdeñan la gramática, el estilo y lo que la buena FUNDEU (Fundación de Español Urgente) trata de inculcar desde su atalaya de la Agencia EFE.

Hoy, en Websa100 rompemos una lanza por el idioma. Además, las pymes parece que todavía no se han percatado de lo que una buena redacción puede hacer por su empresa; pues una falta de ortografía, o una gramática atroz, puede espantar a la clientela con la misma eficacia con la que un toro escapado dispersa a los forofos en un encierro.

No en vano, según un estudio llevado a cabo por un magnate de internet, Charles Ducombe con una mala ortografía las ventas pueden caer hasta un 50%.

Según Joaquín Muller, director de la Fundéu, el uso de las redes sociales en la actualidad, ha incrementado el interés por la buena ortografía, donde por medio de libros, manuales de estilo y de corrección de modismos, algunos autores han aportado sus conocimientos para no perder los cimientos del lenguaje hispano.

Que conste en acta, que nos hemos topado esta declaración en un blog donde la palabra “interés” no tenía acento. ¿Ya no se estila predicar con el ejemplo?

A juicio de este gerifalte del buen castellano, Muller, los usuarios son conscientes de que las faltas de ortografía, la precipitación y la descortesía devalúan sus mensajes.

Además, parece que al buscador por excelencia también le da fiebre un trueque de letras que infrinja los preceptos de la RAE. De hecho, se puede establecer una correlación entre un buen posicionamiento y una ortografía académica. Al menos así lo da a entender un Matt Cutts, un prohombre de Google:

“Los sitios de confianza tienden a escribir mejor y los sitios que son más bajos de PageRank tienden a no escribir tan bien”. Desde luego, la correcta ortografía lleva casi un año haciendo carrera en el SEO. Sobre todo con el advenimiento de Google Panda que impuso un filtrado más exhaustivo de los contenidos. Traducido a lo que interesa: una buena ortografía, los textos originales y una edición precisa.

Si el señor Cutts, en sus trajines por internet, cuida el lenguaje será por algo, ¿verdad?:

“Así que siempre que es posible, intento prestar atención a la ortografía y la gramática, incluso cuando escribo en Twitter. A veces se cometen errores, pero recomiendo prestar atención a esto, quizá no necesariamente para las clasificaciones en las búsquedas, sino solo porque se mejorará la experiencia de los usuarios y estos te lo agradecerán. Es más probable que marquen tu sitio como favorito, que regresen o que les cuenten a sus amigos sobre tu sitio”.

Ciertamente el SEO cada vez más tiene cara de miembro o “miembra” de la RAE y los deslices con el lenguaje pueden suponer un batacazo SEO de lo más inesperado. Así que manda a tu community manager de ronda a la librería a adquirir todo el botiquín de cuidados al idioma (diccionario de dudas…) y que se ponga a leer a lo mejorcito de la literatura española para que se produzca un contagio de buenas letras.