La crisis económica que atraviesa este país está llevando a muchos empleados de toda la vida a buscar  una salida personal y profesional saltando a la emprendiduría y al trabajo como autónomos. Tienen experiencia, ideas de negocio fraguadas en la intimidad y ahora se ven con ganas u obligados a ponerlas en marcha.

¡Ah! Pero hay que saber cómo, hay que tener en cuenta muchas cuestiones. La idea, una buena idea por sí sola no moverá el proyecto. Te vamos a trasladar en unas pocas líneas algunos de los motivos más comunes por los que los proyectos de los emprendedores suelen fallar. No digo que el tuyo sea de esos casos, pero queremos que te valgan algunos de estos consejos para reflexionar y adaptarlos a ‘tu causa’ ¿Me sigues?

-No se ganó Roma en un día. Sí, es una frase hecha, pero es lo que quiero trasladarte, tu proyecto necesita de un tiempo, no sólo para que se conozca, sino para que sea rentable. Necesitas de clientes que no saben que existes. Los social media te pueden ayudar, pero te llevará tiempo. Sé paciente.

Gastos mayores. Probablemente tendrás que invertir algo más de lo que habías calculado en un principio. Tu marketing online necesitará de algunos desembolsos que probablemente no habrás contemplado para tener presencia relevante en Internet.

Constituye tu empresa, si tus productos se venden. Sin proponerte que te saltes la legislación, hay formas de vender con tiendas en línea que te pueden ayudar a sondear si tu fórmula tiene aceptación. Empieza con una tienda sencilla, para la monitorización de tu proyecto en beta, te permitirá familiarizarte con lo que te encontrarás cuando eches a volar.

A tu familia, déjala en casa. No uses a tu gente como inversores, busca, en cambio a emprendedores como tú. Comprometidos y dispuestos a sacrificarse por esa idea común en la que creéis de verdad.

No te mires el ombligo. Tu proyecto no es el centro del mundo, lo que a ti te parece de fábula, no tiene porqué interesar ni siquiera a tu vecino del quinto. Estudia tu mercado, pregunta a tu entorno sobre lo que significa tu producto y servicio como solución en el espacio de mercado al que aspiras.

Lo pequeño es lo grande. Sí, y hablando de ombligos, una idea paralela que no es contradictoria. El futuro de la acción comercial en Internet, con tiendas online, con comercialización en línea, está en trabajar con pequeños, pequeñísimos, nichos de mercado, como lo demuestra la especialización que puedes ver que se deja notar en los social media.

Bueno, nuestra intención ha sido la de aportarte, como decíamos, algo de luz, para que pienses en lo que vas a hacer, haces o estás dispuesto a hacer. Nadie como tú para tomar las decisiones. Que tu fuerza te acompañe.