Trabajar en el sector público no sólo supone gozar de un trabajo de por vida, sin sobresaltos de expedientes de regulación de empleo alimentados por esta crisis, sino que también implica una remuneración algo más alta (un 30,8%) que la que perciben aquellos empleados que hacen carrera en el sector privado. Estos y otros datos se desprenden de la ‘Encuesta Anual de Estructura Salarial’ del Instituto Nacional de Estadística (INE), con datos correspondientes a 2010.

Por supuesto, siempre hay sectores más propensos a criar pequeños acaudalados como el correspondiente al suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado (48.803,35 euros). En cambio, otros sectores merecen, al parecer, unos sueldos más exiguos. Así sucede con la hostelería (14.629,55 euros) y las tareas administrativas (15.682,32 euros).

Además, dime dónde trabajas y te diré cuánto cobras, pues no todas las provincias remuneran igual al trabajador. Las que más miman las nóminas son el País Vasco (26.593,7 euros) y Madrid, (25.988,95 euros). En contrapartida, las comunidades que menos generosas se muestran con los sueldos son Extremadura (19.480,55 euros) y Galicia (20.241,99 euros).

En cuanto a la brecha salarial entre hombres y mujeres, no hay novedad en el frente y ésta permanece casi inalterable a pesar de las idas y venidas de un Ministerio de la Igualdad que ha echado el cierre dejando la tarea inconclusa. Concretamente, la ganancia media anual de los hombres fue de 25.479,74 euros al año, mientras que la de las mujeres supuso el 77,5% de esta cifra, con 19.735,22 euros.

En cambio, estas desigualdades salariales se van al garete en el sector público. ¿Alguien es capaz de imaginar a una jueza cobrando menos que un juez de la misma categoría? Por suerte, el Estado ejemplifica ante una clase empresarial emperrada en mantener esta rentable desigualdad laboral.

Respecto a la antigüedad, siempre se dijo que la experiencia es un grado y, en este caso, el grado se computa en euros, puesto que, según revela la encuesta, los empleados de más edad y más experimentados reciben los emolumentos más elevados. De este modo, el salario medio anual en 2010 para los trabajadores de 20 a 24 años fue de 13.349,15 euros, frente a los 28.234,60 euros de los trabajadores de 55 a 59 años.

Por lo tanto, a la vista de los datos, y para hacerse con el mejor sueldo, si uno no pertenece a la función pública, al menos que juegue con estrategia y trate de elegir los sectores mejor remunerados o alguna de las comunidades más generosas con el prójimo empleado, ¿verdad?.