Construir una buena red de contactos en LinkedIn es tener un tesoro. No lo dilapides con prácticas molestas, de esas que fastidian a los usuarios de esta red social profesional.

Es obvio: LinkedIn no es Facebook ni es Twitter. Es una red social profesional, lo que quiere decir que tiene unas “normas de interacción” algo diferentes a las de otras redes sociales. Usar LinkedIn no es fácil, requiere de ciertos conocimientos y paciencia. Y crear una red de contactos de valor cuesta mucho más. La pena es desgastar tu imagen profesional con meteduras de pata y errores que puedan afectar a tu carrera y a la forma en que tus compañeros y colegas de profesión te ven.

¿Eres una pesadilla en LinkedIn? ¿Estás haciendo que tu red de contactos huya despavorida porque no puede más contigo? Te cuento algunos de los comportamientos molestos en LinkedIn según he podido recolectar a lo largo de años de uso de la red e intercambios de opiniones y debates con otros usuarios (puedes ver los otros posts que hemos escrito sobre este tema y que complementan al actual: “Cinco comportamientos poco apropiados en LinkedIn (al menos para mí)” y “Otras cosas de Linkedin que resultan molestas…“). En aras de una total transparencia, admito que he sido culpable de algunos de estos comportamientos, y tengo la intención de volver a examinar algunas de mis propias prácticas en LinkedIn. ¡Mil disculpas a mi red de contactos si os he “obsequiado” con alguno de estos errores!

1.- Sobresaturar de actualizaciones

Este problema no es patrimonio exclusivo de LinkedIn, es más, existe desde que los inicios de la web. Todo comenzó con el correo electrónico. ¿Quién de nosotros no tiene un familiar que se siente la necesidad constante de difundir cada broma, receta, meme o las noticias breves que encuentra?

El problema es que hoy en día nos llega tanta comunicación vía email, teléfono móvil, redes sociales, blogs, etc… Que estamos desbordados. Y en esto de la cantidad se aplica perfectamente el refrán de “menos es más”. Si eres demasiado activo en LinkedIn puede que estés saturando a tu red de contactos. ¿Cuántas actualizaciones hay que poner al día para no agobiar a tus contactos? Pues no sabría decir un número determinado, aconsejaría entre una y dos al día a lo sumo ¿qué os parece?

Consejo para evitar ser desbordado por un contacto “excesivamente hablador”: Si un contacto te agobia mucho ve a una de sus actualizaciones. En la esquina superior derecha hay una flecha, si te pones sobre ella te aparece la palabra “ocultar”:

molestia 1 para la red de contactos en Linkedin
Si lo seleccionas ya no recibirás actualizaciones de esa persona (aunque siempre puedes deshacer esta situación si luego te arrepientes.

2.- No tener foto en el perfil

Hemos hablado mucho en este blog sobre las fotos del perfil de LinkedIn. No me extenderé mucho más. Entiendo que haya gente a la que le guste la privacidad…en ese caso, les recomendaría no tener perfil en LinkedIn. Sin embargo, a pesar de que LinkedIn es una red social profesional, sigue siendo una red social. Estamos en ella para conocer a otros profesionales, para buscar contactos de negocios antes de reunirnos para ver si hay un punto interesante de conexión entre nosotros, etc. Poner cara a un nombre nos ayuda a reconocernos mutuamente en congresos y citas de negocios. ¿Qué tiene de malo añadir una foto?

 3.- Tener un titular profesional (¡ejem!) mejorable

El titular profesional es quizás una de las partes más relevantes del perfil de LinkedIn. Son 120 caracteres (una frase larga) debajo del nombre y apellidos en el que hay que definirse como profesional. Si no se rellena, LinkedIn pone como titular profesional el cargo que se esté desempeñando en ese momento.

Poner un titular profesional incorrecto puede dar un mensaje equivocado sobre ti. Usar cargos ” de fantasía” tipo “Chief Visionary Officer” (¿alguien sabe qué es eso?) o en plan de humor tipo “jefe de mí mismo” no es lo recomendable. Piensa bien tu titular en LinkedIn, la gran mayoría de los reclutadores usa LinkedIn para encontrar candidatos.

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4.- No revisar con regularidad el buzón de LinkedIn

En mi experiencia personal un error evitable pero bastante frecuente. Si te has abierto un perfil en LinkedIn con un correo electrónico ¿por qué no lo miras de vez en cuando? Me ha pasado que personas a las que he escrito contándoles o preguntándoles algo me han respondido ¡casi un año más tarde! Creo que en España tenemos la mala costumbre de no responder a los mensajes, aunque sea con un simple “gracias” o “no estoy interesado” o “saludos” ¿no os parece?

5.- Enviar demasiados mensajes

Justo lo contrario de lo anterior: eres de los que envías mensajes a tu red de contactos para contarles casi de todo. ¿Ese mensaje se merece una llamada, una carta, una actualización de estado en Facebook, un correo electrónico, o es LinkedIn el lugar correcto? Personalmente me agobia mucho recibir varios mensajes al mes de una misma persona comunicándome que ha publicado un nuevo post en su blog, que va a asistir a un evento Z y que me invita (previo pago) a una charla de algún tema que me es completamente ajeno (¡un poco de segmentación por favor!).

6.- Tener más de un perfil en LinkedIn

Me ha pasado algunas veces: al buscar a una determinada persona he encontrado al menos dos perfiles con el mismo nombre completo. ¿Cuál es tu verdadero yo? ¿Trato de conectar con los tres perfiles o simplemente el que yo creo que es el más utilizado?

Conclusión

Esta lista quizás no recoge todo aquello que te molesta de tu red de contactos en LinkedIn. Hay un comportamiento que suele irritar bastante pero que a mí personalmente me es indiferente: las visitas anónimas al perfil de LinkedIn. Si alguien te visita de esa forma es que sus intenciones no son todo lo transparentes que cabría esperarse pero ¡allá él o ella! ¿Esto es algo que no os gusta? Me encantará saber vuestra opinión al respecto.

En general encuentro que LinkedIn puede ser una herramienta muy útil a nivel profesional. Antes de reunirme con alguien nuevo para una reunión de negocios o una entrevista de trabajo me gusta ver su perfil de LinkedIn y buscar puntos de encuentro: ¿Tenemos experiencias similares? ¿A qué universidad ha ido? ¿Tenemos conocidos en común? Acudir a una reunión con un poco de contexto previo ayuda a suavizar la curva de aprendizaje inicial en llegar a conocer unos a otros. Pero para asegurarnos que LinkedIn nos ayuda en nuestra vida profesional es necesario hacer un buen uso de la herramienta para evitar ahuyentar a nuestra red de contactos.

Imagen red de contactos enfadada cortesía de Shutterstock